¿Cómo mejora la vida de nuestros hijos la educación emocional?

¿Cuántas veces has tenido un conflicto con tu hijo, y después te has sentido mal por el modo en que se ha resuelto? ¿Alguna vez lo has visto triste o angustiado y no has sabido por qué? ¿Crees que tu hijo sería más feliz si aprendiera a expresar lo que siente, y a gestionar mejor sus relaciones sociales?

La educación emocional y social es un factor clave en el desarrollo del niño, al que, de momento, se le presta muy poco interés en general. Muchas veces porque los propios padres tienen alguna dificultad en este área, o sencillamente, porque las agendas están repletas, y es difícil hacer hueco para otro tema.

No obstante, cada vez más estudios demuestran que el fracaso escolar tiene mucho que ver con la inteligencia emocional y las habilidades sociales del joven.

Los estudiantes universitarios con educación socio-emocional terminan la carrera un 11% más que los que no tienen este tipo de formación

Un estudio realizado por la Universidad de British Columbia, la Univerisdad de Illinois en Chicago y la Universidad Loyola, comparó la evolución de un grupo de estudiantes que estaban participando en un programa de educación socio-emocional, con el progreso de otro grupo que no participaba en este programa.

Los resultados demostraron que el porcentaje de estudiantes universitarios que completó sus estudios fue un 11% superior respecto del grupo que no había participado en los cursos de educación socio-emocional. Lo mismo ocurrió en la Educación Secundaria, con unas tasas superiores del 6%.

Respecto al consumo de drogas y los problemas de conducta, se observó que se producían un 6% menos en los participantes del programa socio-emocional. Las tasas de arresto fueron un 19 por ciento más bajas y los diagnósticos de trastornos de salud mental fueron un 13,5 por ciento inferiores.

Además, también se comprobó que el programa mejoraba sus habilidades para relacionarse con los demás, y no sólo de forma temporal, sino que los beneficios perduraban a lo largo de los años.

Eva Oberle, psicóploga asistente en el programa de Aprendizaje Humano Temprano de la Universidad de Columbia
Eva Oberle

Eva Oberle, profesora asistente en el programa de Aprendizaje Humano Temprano de la Universidad de Columbia, afirma que “el aprendizaje socio-emocional ha de incorporarse sistemáticamente en el currículo, en lugar de hacer este tipo de programas de manera extra-curricular, especialmente durante los años de la escuela intermedia y la adolescencia temprana. En estas edades, los jóvenes se alejan de sus familias y se dirigen más a grupos de pares influyentes y a maestros. Tengamos en cuenta que los niños pasan 923 horas en el aula cada año; lo que ocurre en las escuelas es muy influyente en el desarrollo infantil”.

 

Las enfermedades mentales se inician en la infancia

Dolores Moreno, jefe de la sección de Psiquiatría del Niño y el Adolescentes del Hospital Gregorio Marañon, profesora asociada de la Universidad Complutese de Madrid, presidenta de la Asociación Española de Psiquiatría del Niño y el Adolescente (AEPNYA) y vocal de la Asociación de Científicos de Salud Mental del Niño y Adolescente de la Fundación Alicia Koplowitz
Dolores Moreno

Dolores Moreno es jefe de la sección de Psiquiatría del Niño y el Adolescents del Hospital Gregorio Marañón, profesora asociada de la Universidad Complutense de Madrid, presidenta de la Asociación Española de Psiquiatría del Niño y el Adolescente (AEPNYA) y vocal de la Asociación de Científicos de Salud Mental del Niño y Adolescente de la Fundación Alicia Koplowitz.

Dolores afirma que las enfermedades mentales se inician en la infancia. Sin embargo, actualmente no existe en nuestro país una especialidad de Psiquiatría Infantil. Además, hemos de tener en cuenta que invertir hoy en la salud mental de nuestros jóvenes, es invertir en que nuestros hombres y mujeres tengan a largo plazo menor discapacidad.

Por todo ello, parece urgente la necesidad de un Programa de Educación Socio-Emocional que forme parte del currículo de los centros educativos desde los primeros años.

 

El Programa de Educación Socio-Emocional (PESE) de Aeda Salud

Presentación en TeleRioja del Programa de Educación Socio-Emocional (PESE)

En Aeda Salud, llevamos años trabajando en el diseño de un Programa de Educación Socio-Emocional que pueda implementarse en los centros educativos. El PESE podría reducir significativamente las tasas de fracaso escolar, depresión infantil, problemas alimentarios, etc. que tan frecuentes son en nuestro país. Veamos las cifras:

> Violencia de género (jóvenes que defienden posiciones machistas)
56%
> Depresión juvenil
5%
> Trastornos de la conducta alimentaria (anorexia y bulimia)
5%
> Acoso escolar
10%
> Adicción al móvil
45%
> Tabaquismo
31%
> Desempleo juvenil
33%
> Abandono escolar
18%
> Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad
6%

Ciertamente los datos son alarmantes. Por eso debemos emplear una estrategia:

  1. Concebida como un proceso, en vez de como intervenciones puntuales e intermitentes.
  2. Que intervenga con todos los agentes, es decir, tanto con los jóvenes como con los padres y profesores.
  3. Centrada en prevenir este tipo de problemas antes de que aparezcan, y en tratarlos cuando se han manifestado

UN PROGRAMA ÚTIL PARA

  1. Para contribuir al desarrollo de jóvenes emocionalmente inteligentes, socialmente íntegros, y competentes en la sociedad del futuro.
  2. Para asesorar a los padres y a los educadores en estilos educativos, afrontamiento de dificultades, etc.
  3. Para prevenir la aparición de problemas como depresión, fracaso escolar, trastornos alimentarios, adicciones, acoso escolar, etc.
  4. Para atender inmediatamente (ya sea de forma presencial o virtual) los problemas que pudieran surgir.

 

¿Te gustaría saber más acerca del Programa de Educación Socio-Emocional (PESE)?

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